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 ANLISIS DE LA SITUACIN POLTICA Y ORGANIZATIVA DE LOS VERDES DE MADR

ANLISIS DE LA SITUACIN POLTICA Y ORGANIZATIVA DE LOS VERDES DE MADRID EN 2003 Y PROPUESTAS DE ACTUACIN FUTURA

por Jos Santamarta, Ramn Linaza, Bruno Estrada y Teresa Varela

Introduccin

Empecemos por lo ms general y obvio. Qu son Los Verdes?
En el siglo XIX la revolucin industrial, el desarrollo de las fuerzas productivas, las nuevas relaciones sociales de produccin y la extraccin de plusvala, alumbraron lo que conocemos como socialdemocracia, el anarquismo y el comunismo.
Los verdes son el nico movimiento poltico realmente nuevo desde hace ms de medio siglo, y responden a un nuevo paradigma: la crisis ambiental, energtica, de recursos y de sumideros que afecta a todo el Planeta. A lo largo de la historia realmente slo ha habido dos grandes revoluciones: la neoltica, con el nacimiento de la agricultura y la domesticacin de animales, y la industrial, con el desarrollo econmico y tecnolgico que ha dado origen a la situacin actual. Hoy se impone una tercera gran revolucin, la de la sostenibilidad, que nos ponga en paz con el Planeta y con nosotros mismos. Los verdes, junto con el movimiento ecologista, son dos de los actores que deben ayudar a alumbrar una nueva era, caracterizada por la sostenibilidad, la equidad, las libertades y la igualdad de gnero, al servicio tanto de las generaciones presentes como futuras, de lo que hoy es el mundo industrializado y el mundo en desarrollo.

Los Verdes son el partido del futuro... y siempre lo ser

Hace un ao tenamos una Federacin Los Verdes-Izquierda de Madrid, una sede y afrontbamos las elecciones municipales y autonmicas con ilusin. Tenamos un buen candidato al Ayuntamiento (Mendiluce) y otro a la Comunidad (Requena).
Pas el 25 de mayo, con unos resultados , que aunque supusieron un importante avance de Los Verdes, estuvieron muy por debajo de las expectativas (el 1,55% en Madrid municipio y el 1,37% en la Comunidad).
Posteriormente se disolvi la Federacin Los Verdes-Izquierda de Madrid y las relaciones se han deteriorado.
En el caso de Madrid Jos Mara Mendiluce era un buen candidato, quizs el mejor que se poda presentar, fue elegido de una forma democrtica impecable por Los Verdes-Izquierda de Madrid, trabaj mucho y bien (nunca se tuvo una presencia meditica tan grande) y la campaa se realiz con dinero (poco para los partidos del espectro parlamentario, pero mucho si se compara con lo normal en Los Verdes, gracias a la aportacin de ICV) y con inteligencia por el equipo de campaa que diriga Antoni Gutirrez.
Hubo fallos, por supuesto, con graves dficits democrticos que originaron la aparicin de Red Verde, pero stos, como otros factores (la guerra de Irak, o el llamamiento de Sabina al voto til), no explican unos resultados muy por debajo de lo esperado. La operacin Madrid, en la que tambin participaban Los Verdes Europeos, estaba bien diseada y tena como fin superar el 5%, obtener representacin y convertir a Los Verdes, o a la Federacin Los Verdes-Izquierda Verde, en un nuevo sujeto poltico en Espaa.
La operacin fracas, y carece de sentido a estas alturas buscar culpables. Probablemente con otro candidato los resultados habran sido mucho peores. Para ganar los partidos (de ftbol), como las elecciones, no basta con tener algn buen jugador aislado, hace falta un buen equipo donde cada uno juegue su papel y pase la pelota a los otros cuando hay que pasarla, sin retenerla ms de lo debido, y adems hace falta entrenador, presidente, administrativos, masajistas, personal de limpieza, o socios.
Posteriormente vino la repeticin de las elecciones autonmicas, la presentacin a las elecciones autonmicas (contra la opinin del portavoz de la Confederacin JM Mendiluce y la asamblea del municipio de Madrid), y los resultados del 26 de octubre: un 0,45%, 12.000 votos, que debe ser uno de los peores resultados de LV en toda la historia. Los autores de tal desastre, como es habitual, miraron a otro lado y echaron la culpa a todos, excepto a ellos mismos. Y as hasta la prxima. Aqu no dimite nadie.
Uno de los problemas es la crisis de una ilusin (No me llames iluso, porque tengo una ilusin, la ilusin de superar el 5%). En el sistema poltico espaol, como recuerda con lucidez Francisco Garrido, no ha aparecido ningn nuevo partido poltico desde la poca de la transicin. La ley electoral espaola penaliza a los partidos emergentes, y no cabe esperar que sea reformada de forma sustancial en los prximos aos.
Y adems hacen falta personas que trabajen con y en los movimientos sociales, que sepan de que va eso de la ecologa poltica, sin sectarismos y con una visin amplia. Los Verdes no son un negocio para gestionar una marca registrada, ni un trampoln para venganzas personalas, ni un flotador para personas procedentes del espectro poltico tradicional.

El huevo y la gallina

Los Verdes se enfrentaban a:
*Un sistema electoral que penaliza a los pequeos partidos, y como en el cuento del huevo y la gallina, si no tienes representacin, no sales en los medios de comunicacin ni tienes dinero, y si no tienes ni uno ni otro, no te votan, mas si te perciben como algo marginal, por no hablar de la presin real del voto til.
*Su propia debilidad. Los verdes en Espaa, a diferencia de otros pases europeos, es un conglomerado de pequeos partidos confederados, con escasa afiliacin y, sobre todo, no somos, lo queramos o no, la plasmacin poltica de los nuevos movimientos sociales, como el ecologista, o el relacionado con la globalizacin, que en gran parte nos dan la espalda, y nos la seguirn dando hasta que no superemos carencias importantes. La existencia de personajillos curiosos, la falta de control democrtico real en alguno/os de los partidos que se perciben como pequeos chiringuitos, o la apariencia de divisiones (dos candidaturas en Madrid), contribuyen a dar una mala imagen, que no se va a superar de un da para otro. En Madrid la situacin es an peor que en otras zonas del pas, por razones histricas y de quienes han gestionado los registros.
A partir del optimismo desatado por los buenos resultados en Alemania y en otros pases, muchos pensaron que haba llegado nuestro da, habamos alcanzado la mayora de edad y podamos prescindir de alianzas con el PSOE o IU, donde nuestra visibilidad era escasa y no cumplan sus compromisos, adems de las profundas diferencias ideolgicas, polticas y de talante con las dos fuerzas hegemnicas de la izquierda. Otro factor que contribuye a empeorar las relaciones es que una parte considerable de los afiliados actuales de Los Verdes han pertenecido antes a IU o al PSOE, y a veces guardan profundos rencores hacia sus antiguos camaradas, lo que ha dificultado la relacin con esos partidos. Ya habr tiempo de divorciarse o separarse, si hay motivos suficientes.

Unos verdes muy verdes

Las prximas elecciones de marzo (Congreso de los Diputados) y junio (Parlamento Europeo) de 2004, obligan a poner en el centro del debate el qu hacer. Qu, pero tambin cmo, con quin, cundo y porqu.
Tenemos, hablando pronto y claro, tres opciones: ir solos, con IU o con el PSOE, porque me imagino que nadie plantear a las claras ir con el PP.

1. MS VALE IR SLO QUE MAL ACOMPAADOS

Lo de ir solos nos llevara a ms de lo mismo, es decir, a la nada, a no obtener representacin y seguir en la marginalidad poltica. Que tiene alguna ventaja: al no gobernar, ni gestionar nada, uno puede presumir de puro, y presentarse como alternativa para limpiar la vida poltica madrilea. Pero para barrer hay que tener una escoba. Ni siquiera en las elecciones europeas, a pesar de que no es necesario alcanzar el 5% de otras elecciones, hay posibilidades serias de obtener representacin, pues habr dos o tres listas verdes, y no es nada probable que ICV y CHA se embarquen en una nueva aventura en solitario con resultados an ms dudosos que en las ltimas europeas. ICV con IU tiene asegurado un diputado, y con Los Verdes no tiene asegurado nada.
Los Verdes (sin ICV) en las pasadas elecciones municipales tuvieron unos 150.000 votos en todo el pas, y hacen falta cerca de 350.000 para tener un diputado europeo. Y adems habr dos o tres listas que se reclamen verdes. Y hasta el nombre Verdes Europeos lo tienen registrado otros colegas. Quien defienda que vayamos solos nos est proponiendo en la prctica no obtener representacin.
Los Verdes se refuerzan por su trabajo y su percepcin por la sociedad. Las alianzas no perjudican a Los verdes, y ese argumento ni siquiera puede ser utilizado por quienes llevan 12 aos al frente de LV de Madrid con los resultados conocidos (nula implantacin social, malos resultados electorales, mltiples escisiones y escassima militancia). Ah est el caso de Ibiza, donde Los Verdes fueron solos, se enfrentaron a los partidos de izquierda y ahora han desaparecido, o el mismo Madrid.
Los verdes se consolidarn por su trabajo, por su seriedad, por su falta de sectarismo y por su inteligencia para aprovechar los escasos recursos que tenemos. Enfrentar el importante trabajo de consolidacin interna y dentro de la sociedad, a las alianzas con los partidos de izquierda, es un falso dilema. Ah estn los 20 aos perdidos para demostrarlo.
La visin de presentarse en solitario una y otra vez ha conducido a la marginacin, y no ha supuesto ninguna acumulacin de fuerzas. De acumulacin en acumulacin nos llevan de la pobreza a la miseria. Curiosamente Ecologistas en Accin, los sindicatos CC.OO y UGT y la mayora de las ONG ecologistas, feministas, de vecinos o de cooperacin al desarrollo se sienten ms prximas a IU o al PSOE, que a Los Verdes de Madrid. Sin base social consistente, con la barrera electoral del 5% y en un pas capitalista desarrollado, si se sigue con eso de ms vale ir slo que mal acompaado, estamos abocados a ser un grupo marginal.

Cada cosa a su tiempo

*Primero una declaracin de principios: somos partidarios de que Los Verdes se presenten solos a todas las elecciones, cuando tenga sentido y haya alguna perspectiva razonable de superar las barreras del 3 5%. Y ese es el horizonte y el objetivo, pero para ello se requiere una acumulacin primitiva suficiente de capital poltico (mayor presencia en los medios de comunicacin, mayor implantacin social y percepcin por parte de la ciudadana de que somos una fuerza real y til).
*En segundo lugar una obviedad: a nivel estatal somos una Confederacin, y en teora slo podemos hablar de recomendaciones, excepto para las elecciones de junio al Parlamento Europeo.
*En tercero una constatacin: las alianzas polticas han complicado la vida poltica interna de Los Verdes, y la seguirn complicando en las prximas dcadas.
*Y en cuarto una realidad: cada Comunidad Autnoma (CC AA) plantea, junto a las cuestiones generales, otras especficas. No es lo mismo pactar con IU en Baleares o Pas Valenciano, que en Andaluca, donde ya hay una experiencia no muy positiva de colaboracin y el sector hegemnico en IU es el ms difcil y duro, al igual que en Extremadura y otras CC AA donde predomina el sector afn a Frutos y al enroque anguitista, o que en las varias CC AA donde IU es muy minoritaria y el sorpasso del que habla Francisco R. Pulido es posible y necesario, como son los casos de Canarias, La Rioja, Castilla y Len, Castilla-La Mancha, Murcia y Cantabria (donde no tenemos nada por ahora, tras la entrada de IDCAN en el PSOE), o cuatro CC AA donde nuestra presencia es muy pequea e inexistente, como Galicia (donde es difcil o casi imposible competir a corto plazo con el BNG), Euskadi, Navarra (primero habra que tener algo, en una CC AA con una enorme sensibilidad hacia lo verde) y Aragn (la CHA habra sido la novia ideal, pero no hay boda si una de las partes da calabazas a la otra y guia el ojo a los nacionalistas perifricos).
Y lo mismo puede decirse del PSOE, con la peculiar situacin de la FSM.
El pas donde vivimos, con varias nacionalidades histricas, es muy complejo y no hay una frmula nica, ni a mi se me ocurrira plantearla.

Verdes pero no falangistas

Nunca nos gust eso de que no somos ni de izquierdas ni de derechas, en un pas donde ese tipo de demagogia ya fue utilizada en los aos treinta por Jos Antonio y los falangistas. La retrica vaca de estar ms all de derechas e izquierdas sobra en un pas que ha conocido una guerra civil y una dictadura franquista. Pero lo peor es cuando no es tan vaca, y se contribuye, por activa o por pasiva, al triunfo del PP.
Los Verdes forman parte de la izquierda, a la que enriquece y transforma. Y eso es as en toda Europa, y quien quiera hacer polticas de derechas tiene un lugar en el PP. En ambos partidos hay personas sensibles a la ecologa poltica, y si uno es de derechas, no hay necesidad de practicar la extraa esquizofrenia de entrar en Los Verdes a sufrir, o a impedir que se consoliden hasta el da del juicio final.
En un horizonte de unos diez aos, nuestras mximas aspiraciones deberan ser reforzar a Los Verdes en todas las esferas y formar gobiernos de izquierdas con PSOE e IU en todo el pas, ms el PSM en Baleares, quizs ERC en Catalua, CHA en Aragn o BNG en Galicia, y en las tres administraciones, municipales, autonmicas y estatales.
Formar gobiernos, s, por supuesto, para desarrollar las polticas ms sostenibles que sean posibles en cada momento y lugar, con sensatez, sin dogmatismo y sin sectarismo, sabiendo en qu mundo se vive, y sin amargar innecesariamente a nuestros socios. Uno entra en un partido verde para hacer poltica verde, en una estructura realmente democrtica, sin aguantar el chantaje de los detentadores de las franquicias y los registros, presentarse a las elecciones (solos o acompaados) y llegar a gobernar, gestionando polticas y presupuestos.

La larga marcha a travs de las instituciones

Existe y existir un gran espacio poltico especfico para una gran fuerza socialdemcrata, pero no es el nuestro, que es ese 10% ms o menos que tuvo ICV en Catalua en las elecciones municipales de 2003, y que ojal sea cada vez mayor. Durante la prxima dcada, como poco, competiremos con IU por ese 10%, aunque no sea el mismo electorado. Ya que hay que tratar de llegar a un electorado de clases medias y de profesionales y/o jvenes, preocupado por la degradacin ambiental, y que muchas veces no se identifica con la izquierda tradicional. El sorpasso de IU es viable en varios territorios, pero no se va a producir de forma inmediata y generalizada, por ms razn histrica que se tenga.

2. PONER EL CASCABEL AL GATO COLORADO

Estratgicamente el proyecto poltico de IU y el PCE est acabado. Muri sepultado bajo los ladrillos del muro de Berln. A IU, desde hace muchos aos, slo le quedan tres caminos:
*enrocarse en la tradicin, a la manera de Refundacin Comunista en Italia, y de lo que supuso la poca de Anguita en IU, buscando un nuevo rejuvecimiento en los movimientos antiglobalizacin. Con esta IU las diferencias son enormes y no hay mucho que pactar.
*desaparecer, como consecuencia de su crisis y del cambio de paradigma, lo que no es probable que se vaya producirse de forma general (algunos confunden sus deseos con la realidad), aunque se ha dado y se dar en una parte considerable del territorio (las dos Castillas, Canarias, Murcia, Cantabria, Galicia...).
*evolucionar y adaptarse, tomando como referencia a ICV. Parece que a Llamazares y a un amplio sector de IU le gustara emprender esta senda. Ellos, al igual que muchos de nosotros, estn aprendiendo mucho de la experiencia innovadora de ICV, que slo los muy sectarios no quieren ver.
Los Verdes e IU representamos opciones y culturas polticas diferentes, aunque compartamos parte de un mismo espacio electoral, que sumado a la barrera electoral del 5% hace que en algunos casos la relacin con IU parezca una lucha a muerte, a lo que se puede oponer la voluntad de colaborar y enriquecerse mutuamente.
Unos creen que hay posibilidades reales de alcanzar acuerdos con IU, y que se debera ensayar esa va, sin complejos histricos de superioridad y de forma inteligente. Y no slo all donde IU es hegemnica. ICV ha obtenido unos excelentes resultados electorales pactando con una IU minoritaria. Y si queremos pactar con IU, hay que hacerlo con seriedad.
Y quin pone el cascabel al gato? Pues quien puede hacerlo sin salir trasquilado. IU necesita a ICV, pero es dudoso que necesite mucho a Los Verdes, dada nuestra debilidad. Si queremos llegar a acuerdos con IU, deben pesar nuestras relaciones privilegiadas con ICV, que pueden arrancar concesiones importantes, al igual que los dos partidos verdes que ya tienen pactos con IU (Mallorca y Pas Valenciano).

Y si el pez gordo se come al chico?

Siempre hay el peligro de que IU adopte los smbolos, los nombres y los programas verdes, y vaya marginando a Los Verdes de la Confederacin, y pudiera ser que incluso, tarde o temprano, Los Verdes europeos, hartos de los escasos resultados de la Confederacin, apuesten y transfieran el Santo Grial Verde a una IU-Verdes. Un acuerdo de la Confederacin con IU racionalizara toda esta cuestin, e impedira que IU logre marginar a la Confederacin de Los Verdes. De hecho, IU ya utiliza en Andaluca de forma fraudulenta y poco amigable el nombre "IU-Los Verdes".
IU, si se reconvierte, que puede pasar, no esperar eternamente a una negociacin seria con el todo o las partes de la Confederacin. O es que nos creemos en posesin de la nica verdad y los detentadores en exclusiva de la ecologa poltica, slo por unas inscripciones de nombres en el Ministerio del Interior? El mero acto notarial, confiere esa exclusividad de por vida sobre todo el paradigma verde? En que se diferencia IU de unos verdes que en buena parte proceden de IU, con una pequea y superficial reconversin ideolgica? Quin es ms verde?
Las medallas, como en la pelcula de Sam Peckinpah titulada Cross of Iron, se ganan el campo de batalla poltico-electoral, y no en los registros y en las notaras, con ser importantes. Los verdes tienen que ganarse a pulso su espacio poltico, en el trabajo diario, en los movimientos sociales, en los medios de comunicacin y en la ciudadana, y tambin en el trabajo poltico y sin sectarismos, junto a las fuerzas ms afines.

3.ACUERDOS CON EL PSOE

Es posible y necesario llegar a acuerdos con el PSOE, ya sean preelectorales como postelectorales, como en Andaluca. Algunos defendern, no sin razn, que dado que cualquier pacto electoral con IU va encaminado a luego pactar con el PSOE, porqu no empezar con el PSOE ya desde el principio? Y, adems, quizs sea posible que el PSOE sea ms generoso, pues hay ms diputados y concejales con posibilidades de salir.
Tambin hay poderosas razones para mantener una actitud cautelosa ante el PSOE, aunque estamos condenados a entendernos y a gobernar juntos, pero tras una dura y permanente negociacin, encaminada a condicionar todas sus polticas.
Tambin es verdad que un acuerdo electoral con el PSOE, si se ha sabido gestionar inteligentemente, permitira que cuando decidisemos optar por presentarnos en solitario, es decir, en el ciclo electoral 2007-08, que parte importante de la bolsa de votantes del PSOE optarn por Los Verdes en la medida que no nos ven como un enemigo, cuestin que ha sucedido en mayor medida en la relacin movimiento de votantes entre PSOE e IU.
Y el riesgo de que el acuerdo electoral sea una antesala a la integracin orgnica es casi inexistente, a diferencia de IU, ya que la ideologa socialdemcrata no est ni por asomo, en el mismo nivel de crisis que la post-comunista. Es ms, la experiencia de acuerdos electorales, y de gestin de las instituciones, en Andaluca, pone de manifiesto que hay sectores importantes en el PSOE que apoyan el fortalecimiento de Los Verdes como una forma de incorporar a mayoras progresistas a un electorado que ellos son consciente que no votara PSOE.
Tambin los acuerdos con el PSOE pueden permitir un mayor espacio de gestin desde las administraciones, junto a espacios representativos en los correspondientes parlamentos, mientras que el acuerdo con IU en muchos casos tan solo puede ofrecer alcanzar un espacio de intervencin meramente parlamentario en la oposicin.

CONCLUSIONES

Nuestra postura debe ser a favor de la Izquierda Plural, y de un gran pacto PSOE-IU abierto a otras corrientes polticas , sociales y ciudadanas. Queremos gobiernos progresistas en los que nos comprometemos a aportar nuestra escasa fuerza y nuestras ideas. La lgica de la aritmtica electoral con un PP hegemnico en la derecha y el centro aconseja las listas plurales y nicas de la izquierda para traducir los mismos votos en ms representantes elegidos.
Descartada la opcin inmediata de presentarse en solitario, por irrelevante polticamente, lo ms inteligente en trminos polticos para las prximas elecciones es plantear negociaciones con las dos fuerzas polticas y evaluar en funcin del contenido concreto de dichos acuerdos, sin apriorismos ideolgicos, cual beneficia en mayor medida la posibilidad que surja el sujeto poltico verde de forma autnoma.
Con sensatez sera posible que, dentro de un ao, en octubre de 2004, tuviramos un diputado en el Congreso de los Diputados, dos en el Grupo Verde del Parlamento europeo, sede en Madrid, un dinero mnimo para funcionar en condiciones y una presencia meditica mucho mayor, transmitiendo a la ciudadana la necesidad de nuevas polticas que contribuyan a avanzar hacia la equidad y la sostenibilidad. Eso sera lo sensato, jugando bien las pocas cartas que tenemos para lograr una acumulacin primitiva de capital poltico, que debe simultanearse con el trabajo poltico cotidiano.
Pero tambin es posible que se cumpla el segundo principio de la termodinmica, y la entropa nos hunda un poco ms, y que acabemos sin representacin, an ms divididos y con menor presencia social (si eso es posible, que ya es difcil). Pero no digas nunca jams, porque si los resultados del 25 de mayo en Madrid eran malsimos, los del 26 de octubre de 2003 nos hundieron an ms. Y an hay quien quiere ir a por el 0,25%. Adelante! De derrota en derrota, con todo bien registrado en las notaras, hacia la nada.

Poner la casa en orden

Con acuerdos con IU o PSOE, o solos si as se decide, hay que poner la casa en orden, emprendiendo profundas reformas en nuestro funcionamiento, con el fin de mejorar la coordinacin, democratizar el funcionamiento solucionando los importantes dficits (la falta de democracia interna impide canalizar de forma adecuada las lgicas discrepancias que en todo momento se producen, y que sin los cauces adecuados y unas normas claras desembocan en rupturas), extenderse por toda la regin respetando las especificidades y subsanar las carencias de todo orden, como la falta de una sede adecuada en Madrid, una pgina web manifiestamente mejorable, la necesidad de publicaciones, la carencia de medios econmicos y el reducido nmero de afiliados y afiliadas a las asambleas locales.
Pero hay que hacer balance y rendir cuentas, de los aciertos y de los errores.



-  fuente: Jos Santamarta, Ramn Linaza, Bruno Estrada y Teresa Varela   -  01-12-2003 

 
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